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Dolor abdominal: causas y cómo tratarlo

El dolor de barriga es una de las molestias más frecuentes, junto con el dolor de cabeza, la tos y, en general, todas esas que forman parte de la vida cotidiana. En términos médicos, se le denomina “dolor abdominal” o “molestias abdominales”, puesto que comprende la zona del abdomen. Esta terminología es útil pues, en ocasiones, el paciente no puede definir si la molestia reside en el estómago o en los intestinos, ambos parte de esta zona.

El dolor de barriga puede surgir en un lugar focalizado o bien todo el abdomen, según la causa que lo origine. Si aparece de forma repentina, se le llama dolor abdominal agudo. Pero, si se prolonga por más tiempo y se repite con frecuencia, estamos en presencia de un dolor abdominal crónico. A no confundir con el dolor de estómago, mucho más focalizado.

Muchas veces este dolor está asociado a varios síntomas digestivos como gases, diarrea, estreñimiento, vómitos, ardor estomacal (pirosis), distención abdominal y rigidez en la pared del abdomen.

No obstante, el dolor de barriga también puede estar acompañado por síntomas extra abdominales: nauseas, mareos, fiebre, hemorragias, tos o problemas para respirar, y problemas urinarios como la disuria y la polaquiuria.




Causas del dolor abdominal

Hay muchas enfermedades digestivas que pueden causar dolor abdominal. Algunas son tan comunes como una digestión pesada, la intolerancia a ciertos alimentos, o hábitos alimenticios poco saludables.

Sin embargo, cabe llamar la atención sobre causas más graves como hernias, gastritis, esofagitis, úlcera gástrica, intoxicación alimenticia. También sobre infecciones por parásitos como la T. solium o la T. saginata, gastroenteritis aguda o síndrome del intestino irritable, entre otras. Incluso puede deberse a condiciones aún más graves. Por ejemplo, un infarto del miocardio o cáncer del aparato digestivo.

Cabe destacar que el dolor abdominal aparece muchas veces durante la menstruación. Casi siempre en la zona baja, que es donde se encuentra el aparato reproductor femenino. Algunas mujeres padecen regularmente de dismenorrea (menstruación dolorosa). Ante esta situación, es aconsejable acudir al ginecólogo para recibir un tratamiento adecuado.

Como se ve, el dolor abdominal no solo tiene su origen en problemas gástricos. Sino que puede ser resultado de una amplia variedad de dolencias en la región abdominal o sus cercanías. Sin embargo, en la mayoría de los casos, la causa se encuentra en los órganos propios del abdomen. Como el estómago, el intestino o el páncreas.

El estrés y las enfermedades psicológicas también pueden provocar molestias o dolores abdominales. Puesto que el aparato digestivo es uno de los primeros en ser afectados por la tensión nerviosa.

¿Qué hacer para evitar el dolor de barriga?

Debido a la variedad de enfermedades que lo producen, el dolor de barriga es difícil de evitar en muchos casos. Con todo, hay muchas maneras de reducir el riesgo de padecerlo.

Para comenzar, debes cuidar el estómago adquiriendo buenos hábitos de alimentación. Es importante masticar bien los alimentos, y acostumbrarse a ingerir pequeñas porciones de comida repartidas a lo largo del día. Ya que esto facilita la digestión. Evita las comidas pesadas y copiosas. En especial antes de acostarse, es la mejor manera de evitar el dolor de barriga.

Además, debes consumir solo aquello que tu estómago tolere bien. Esto es fácil de determinar: si un alimento o ingrediente te produce dolor de estómago, es que el aparato digestivo tiene dificultad para procesarlo.

Las personas que padezcan de problemas estomacales deben reducir el consume de café, cigarro y alcohol, así como de especias picantes: pimienta, curry, chili, wasabi y otras. Ciertos alimentos como la col, las judías, el aguacate y el repollo también pueden provocar dolor de estómago. Por otro lado, las comidas abundantes en grasa son las principales responsables de las molestias abdominales. Por tanto, se recomienda reducir su consumo.

También hay que tener cuidado con ciertos medicamentos. El ibuprofeno y el ácido acetilsalicílico, por ejemplo, pueden provocar daños en la mucosa gástrica. Solo se deben tomar si es necesario o si el médico no señala ningún inconveniente. Por si las dudas, siempre revisa el prospecto de los medicamentos que consumes. Para ver si el dolor abdominal está dentro de sus efectos secundarios.




¿Qué hacer si sufro constantemente de dolor de barriga?

Si usted sufre dolor de barriga con frecuencia, evite la automedicación y las soluciones caseras. Lo correcto es acudir al médico cuanto antes. Para que este le prescriba un tratamiento con antiácidos u otros medicamentos destinados a inhibir la producción de ácido gástrico.

Si el dolor es muy fuerte, el médico medirá su pulso, temperatura, presión arterial… También los cambios de coloración de la piel y otros factores que le permitan tener una idea de su estado general de salud. Esto es así porque un fuerte dolor de barriga a menudo es señal de una situación de emergencia. Sobre todo si comienza de forma abrupta, es muy agudo y se intensifica en poco tiempo (de unos minutos a unas horas).

En cualquier caso, el doctor prestará especial atención a la zona del abdomen. En busca de traumatismos, cicatrices de cirugía o bultos (los bultos en la ingle, por ejemplo, pueden ser síntoma de una hernia inguinal). O un proceso que requiera cirugía de urgencia, como la apendicitis.

Además, le auscultará la barriga para detectar algún soplo en la aorta abdominal. Una palpación le permitirá localizar el punto exacto del dolor. Y verificar si este aumenta con la presión o al retirar las manos rápidamente. Ya que esto podría sugerir algunas posibles causas. Es posible que el médico le realice un tacto rectal en busca de masas, dolor o sangre.

Los exámenes que orientan los especialistas cuando el dolor de barriga es intenso, dependen del diagnóstico efectuado durante la consulta. Algunos de ellos son: ecografía, endoscopía, radiografía de tórax y abdomen, análisis fecal. También pruebas de intolerancia a ciertos alimentos, colangiopancreatografía retrógrada endoscópica (ERCP), entre otros.

Tampoco se pueden descartar pruebas de otros tipos como los análisis de sangre o de orina, el electrocardiograma, la tomografía computarizada (TC) o la resonancia magnética nuclear (RMN).

El tratamiento dependerá del diagnóstico final. Entra en un amplio espectro debido a la variedad de causas del dolor abdominal. Por ejemplo, ante una situación leve de estreñimiento (causado por el estrés o una alimentación inadecuada), bastará con una dieta balanceada. Y, en última instancia, enemas o laxantes. Por otro lado, una infección intestinal requerirá de un tratamiento con antibióticos o antiparasitarios, mientras que un tumor exigirá cirugía, quimioterapia o radioterapia.

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